
Una persona que dedica mucho de su tiempo a calmar el hambre de miles de niños en el mundo, mostrando el ejemplo con hechos del compromiso que todos tenemos con la sociedad.
Sostiene que fue invitado por La Virgen de Fátima a llevar los estigmas de su hijo Jesús de Nazaret.
Tuve la oportunidad de conocerle personalmente en la ciudad de Mexicali y de platicar con el por un buen rato, me parece una persona honesta y con muchas ganas de que todos nos volviéramos más espirituales.
Una persona que debemos escuchar su mensaje y estar atentos a estos cambios que se están gestando en nuestro mundo.
Giorgio Bongiovanni
BIOGRAFIA DE GIORGIO BONGIOVANNI
Giorgio Bongiovanni nació en Sicilia, en Floridia (S.R.), el 5 de septiembre de 1963.
Cuentan, su padre Carmelo y su madre Giovanna, que desde pequeño mostró una actitud particular hacia los demás.
Su vida cambia por primera vez en 1976, cuando contaba con tan solo 13 años y encuentra a Eugenio Siragusa, el notable contactado Cataniense que se vuelve su Padre Espiritual.
Eugenio despierta a Giorgio a la Conciencia Universal, lo sigue y lo educa con enseñanzas cósmicas, que en algunos casos, son confirmaciones y explicaciones de experiencias que Giorgio ya había vivido: avistamientos de globos luminosos y encuentros con Seres especiales, de cuya real esencia, tomará conciencia en el curso de los años.
Impulsado por aquella llama ardiente que Eugenio Siragusa pusiera y encendiera en su Espíritu, Giorgio se dedica en cuerpo y alma al estudio de los mensajes que su Padre Espiritual recibe de antiguos Seres, venidos de otros mundos, para asistir al evento de la creación de nuestro sistema solar y para ayudar a la raza humana en su recorrido evolutivo.
Aprende que el planeta Tierra es una criatura viva, cuyo Espíritu puede ser identificado con aquel Ser, comúnmente indicado, con el nombre de María, Myriam o Madre Tierra, según las culturas. Una madre generosísima que sin pedir nada, nutre incesántemente a sus hijos en total simbiosis con el Sol -la sede de la Luz Crística- que como un Padre la fecunda dando la Vida para luego iluminarla y calentarla.
Al mismo tiempo, Giorgio comprende que esta misma Madre se encuentra en peligro, a causa del gravísimo estado de contaminación y sobre todo por el altísimo riesgo de conflicto atómico. Son, de hecho, muchísimas las advertencias de estos Seres, que a través de Eugenio Siragusa, manifiestan una viva preocupación por la supervivencia del planeta y por lo tanto de la raza humana, adelantada en ciencia pero no en conciencia.
Con el pasar del tiempo la personalidad espiritual de Giorgio va delineándose siempre con mayor claridad. Con su hermano Filippo y algunos amigos, funda el periódico Nonsiamosoli que conjuga los diversos aspectos del Mensaje de Eugenio Siragusa: la vida en el universo, la degeneración del hombre afectado por el Harbar, la peste de las neuronas del cerebro causada por la contaminación que lo empuja a cumplir actos de locura, como matar y matarse, comprometiendo así, el equilibrio del planeta.
La actividad de divulgación lo lleva a trasladarse a Le Marche, donde todavía reside. Allí se casa con Lorella que le dará un hijo: Giovanni.
Giorgio mantiene a su joven familia gracias a su pequeña actividad empresarial en la que produce accesorios para calzados.
Este trabajo, que le ocupa muchas horas, Giorgio lo alterna con la edición del periódico, la organización, la participación en conferencias y los contactos con todas las personas en el mundo que se enteran de la existencia de Eugenio Siracusa.
Un día, el 5 de abril de 1989, cerca del mediodía, Giorgio sale de su trabajo para ir a almorzar y divisa al lado de su auto a una señora que parece que lo está esperando. Lo golpea la luminosidad que proviene de este Ser, porque el sol primaveral está alto en el cielo. Acercándose, se da cuenta que la Señora vestida de blanco está suspendida sobre la tierra. Lo saluda, le dice que se llama Myriam y lo invita a prepararse para encuentros sucesivos.
Giorgio está emocionado, pero turbado. Entra en su casa, le cuenta todo a Lorella y se precipita al teléfono para llamar a Eugenio Siragusa que lo tranquiliza explicándole que ha sido visitado por la Virgen.
Siguen nuevas apariciones, cada vez más intensas, hasta que la Virgen invita a Giorgio a trasladarse a Fátima porque allí le daría un signo para toda la humanidad.
El 2 de septiembre de 1989 Giorgio, acompañado de dos amigos españoles, está de rodillas bajo la gran encina que domina la plaza del santuario. Ha llevado de regalo rosas rojas y aguarda recogido en oración. Como se lo había prometido, la Madre Celeste lo llama y Giorgio cae en éxtasis, ve de nuevo al Sublime Ser que le pregunta si está dispuesto a portar parte del sufrimiento de su Hijo. Giorgio acepta el ofrecimiento de la Virgen y ve salir de su pecho, adornado con una rosa blanca, dos rayos de luz que lo golpean en las palmas de sus manos. Giorgio cae hacia atrás. Los amigos acuden en su ayuda y ven formarse sobre el dorso de sus manos una especie de hinchazón que poco a poco se va lacerando, como si un clavo empujase de abajo hacia arriba, para abrirse en una profunda herida que traspasa completamente las palmas. Los dolores son lacerantes y el trauma espiritual es profundo.
Giorgio vuelve a su casa donde lo esperaban Lorella y Giovanni dispuestos a compartir su sufrimiento y la bendición que el milagro de los estigmas encierra en su misterio.
Su vida cambió para siempre.
Las copiosas sangraciones cotidianas ocurren también varias veces durante el día y son muy dolorosas. Solo después de horas Giorgio está en condiciones de recuperarse.
A pesar de sus tentativas, se da cuenta de que no puede continuar trabajando y se ve obligado a vender, su pequeña pero también fructífera, empresa. De ahora en adelante cada uno de sus recursos espirituales, físicos, humanos y materiales (incluidos aquellos que le fueran donados o prestados) serán empleados totalmente en la misión confiada por la Virgen.
En efecto, además de estigmatizarlo, la Señora le asignó como primera misión la divulgación del Tercer Secreto de Fátima que la Iglesia Católica y Sor Lucía (la última de los videntes fallecida en febrero del 2005) habrían debido difundir ya en 1960 en obediencia a Su disposición.
Durante las sangraciones Giorgio tiene también la visión del Maestro Jesús, que sucede a la Virgen para guiarlo en su misión. La Virgen se le aparecerá solo en específicos momentos de su vida, a menudo para consolarlo o para aliviarle los muchos sufrimientos de los cuales su camino pronto se mostrará constelado.
Con los primeros viajes por el mundo comienza también la primera parte de la misión de Giorgio Bongiovanni.
España, Argentina, Uruguay y Paraguay, son las metas iniciales.
En Asunción del Paraguay, Giorgio encuentra a la Reina Sofía de España a quien le muestra los estigmas. Será ella misma la que después, el 27 de octubre de 1990, en Madrid, le presente al entonces presidente de la Unión Soviética, Michail Gorbachov y a su mujer Raissa. Al premier ruso el joven estigmatizado le pide permiso para dar a conocer el Tercer Mensaje de Fátima en su país, concesión que le será otorgada.
Son numerosos, también, los encuentros con la gente común que quiere conocer su historia. Muchos le creen, otros se le oponen, sobre todo por su posición cada vez más distante de los dictámenes de la Iglesia Católica que lo quiere obediente, y sobre todo muy prudente, en la divulgación de determinadas verdades que se encuentran alejadas de la doctrina oficial.
En efecto, los mensajes que Giorgio recibe del Maestro Jesús, contienen en sí mismos, elementos tan simples como revolucionarios: La reencarnación, la vida en el universo, la verdadera esencia de la Iglesia, la ley evolutiva de causa–efecto, las severas amonestaciones a los hombres violentos y egoístas, sus advertencias contra las guerras y las crueldades infligidas a los más pobres y a los más inocentes, así como los ataques directos a los dictadores y a los impíos, vuelven su discurso un tanto impopular.
Y de nuevo septiembre, y otra vez 2, pero de 1991. Giorgio está en Porto S. Elpidio, en su casa. Sangra y el Señor Jesús le muestra “dos cruces para la humanidad, una que redime y otra que castiga”. En el mismo momento se forman en sus pies dos cruces sangrantes. Es un nuevo trauma tanto para él como para su familia. Giorgio pensó que se trataba de un signo temporal porque de lo contrario temía no estar en condiciones de caminar y no poder cumplir con lo que se le había encomendado. Pero pasan los días y las dos cruces van tomando la misma forma de los estigmas de las manos. Sostenido por Lorella y otros amigos se levanta, y con mucha fatiga logra dar algún paso. Comprende que las heridas serán permanentes.
Con las manos y los pies marcados Giorgio Bongiovanni llega a Moscú.
Quizás fue la primera vez en la historia que un hombre religioso habló a un público de 150 millones de personas, en directo y desde el primer canal de la televisión nacional.
Es el 2 de abril de 1992 y Rusia se ve convulsionada por el golpe militar que depone a Gorbachov, barriendo de esa manera con la única posibilidad de una probable apertura pacífica hacia Occidente.
Giorgio dirige una convocatoria a las autoridades con el fin de que los jefes del Kremlin no abandonen a la nación en la corrupción y el deterioro. Explica que la Virgen María, en la segunda parte del mensaje de Fátima, había pedido que Rusia se consagrara a su Corazón Inmaculado porque de otra forma se esparcirían sus errores por el mundo.
Imposible no leer, en la desesperada advertencia, la referencia al peligro nuclear que esta potencia en decadencia continúa representando aún hoy en día, refiriéndose al armamento en desuso y a la liquidación de materiales contaminantes; así como a la expansión del crimen organizado que lava miles de millones de dólares reinsertándolos en el circuito mundial.
En clara oposición con la iconografía clásica del vidente inmerso en oraciones y curaciones que propagandiza el poder eclesiástico, los estigmas de Giorgio Bongiovanni son una admonición viviente sobre los eventos de la historia contemporánea, algunos de los cuales, a menudo, anticipa.
Es el caso de África, un continente particularmente querido por Giorgio por la profunda conmoción que en él suscitan el sufrimiento y la aristrocracia espiritual de este pueblo martirizado por la miseria, por los horrores de la guerra y las enfermedades.
También aquí, en Kinshasa (ex Zaire), participa en una transmisión televisiva. El joven estigmatizado habla con humildad, pero con extrema firmeza. Acusa al dictador de entonces, Mobutu, de salvaguardar solo sus intereses pisoteando los de su gente. El hecho fue de tal magnitud que la transmisión fue interrumpida por la irrupción en el lugar de algunos soldados del ejército de represión.
A la muchedumbre de hombres y mujeres reunidos en el estadio, Giorgio les pide que permanezcan unidos en el nombre de Cristo y que no cedan a la trampa y a las disputas étnicas fomentadas y, sobre todo financiadas con armas y dinero de los estados extranjeros interesados solamente en saquear su rico territorio.
A pesar de la viva sensibilidad mostrada frente al signo y frente al mensaje, lamentablemente, en los lugares tocados por Giorgio en sus numerosos viajes, se desencadenarán guerras fraticidas y trágicos genocidios cuya brutalidad convulsionará también al tranquilo Occidente.
Años después, siempre en directo por Televisión, mostrando los estigmas, Giorgio advierte también al pueblo argentino sobre la crisis económica que poco después se desencadenaría.
El año 1992 es muy significativo para Giorgio.
Giorgio Bongiovanni
UNA LAGRIMA DEL CIELO
UN DOCUMENTAL DEL PERIIODISTA JEAN GEORGES ALMENDRAS
LA HISTORIA COMPLETA DE GIORGIO BONGIOVANNI, DESDE LOS ORIGENES DE SU EXTRAORDINARIA EXPERIENCIA HASTA HOY.
EL ENCUENTRO CON EL CONTACTADO EUGENIO SIRAGUSA / EL SIGNO DE LOS ESTIGMAS / EL MENSAJE DE FATIMA / LA VIDA EN EL COSMOS / LA MISION EN EL MUNDO ANUNCIANDO EL RETORNO DE CRISTO / LA OBRA SOCIAL CON LA LUCHA ANTIMAFIA Y EL SOSTEN A FUNIMA.
A CONTINUACION LA HISTORIA EN VIDEO DIVIDIDA EN CINCO PARTES:
PRIMERA PARTE:
SEGUNDA PARTE:
TERCERA PARTE:
CUARTA PARTE:
QUINTA PARTE:
Fuente: http://www.unpuntoenelinfinito.com